¿Qué es un “Hotel” de insectos?

Una nueva generación de viajeros
17/04/2019

Es un estructura diseñada para favorecer la nidificación de los insectos polinizadores así como su supervivencia y protección. Aunque los emplean muchos insectos como refugio (por ejemplo mariquitas o mariposas), los principales ocupantes de los hoteles de insectos son las abejas y avispas solitarias, que los utilizan para construir las celdas donde se desarrollará su descendencia. En la naturaleza, estos himenópteros solitarios buscan todo tipo de agujeros excavados normalmente en madera muerta para su protección. El problema mayor está cuando eliminamos la mayor parte de esa madera muerta del entorno generamos un grave impacto en todas estas especies que dependen de ella, no únicamente los cientos de especies que la descomponen, también agredimos a los que se alimentan de estas últimas, es decir, muchas especies insectívoras entre las que se encuentran vertebrados como aves, reptiles o pequeños mamíferos. Las abejas y avispas solitarias también se perjudican por la pérdida de madera muerta.

En las ciudades el problema se agrava porque resulta todavía más complicado encontrar esos pequeñas lugares tan buscadas por tantas especies de abejas y avispas solitarias. Los “hoteles” son una forma de compensar la carencia de huecos naturales aportándolos de forma artificial.

¿Por qué ayudar a las abejas y avispas solitarias?

Las abejas solitarias son polinizadoras, vitales para que la mayoría de nuestros cultivos fructifiquen, sin ellas, la humanidad colapsaría. Se habla mucho últimamente del declive de las abejas por el alto uso de pesticidas que más les afectan, pero todavía tendemos a asociar “abejas” con las “abejas melíferas”, cuando en realidad existen más de 25.000 especies diferentes de abejas, la Apis mellifera es una de ellas, del resto la gran mayoría son abejas solitarias. Es hora de empezar a prestarles la atención que merecen.

Aunque en menor medida que otros insectos, las avispas solitarias también polinizan ya que los adultos liban en flores en busca de los energéticos hidratos de carbono que ofrece el néctar. Al contrario que las abejas, las avispas no necesitan acumular polen o néctar para su descendencia porque sus larvas son carnívoras, y esto las convierte en valiosísimas cazadoras de plagas.

En resumen, las abejas y avispas nos ayudan son de suma importancia porque nos benefician debido al control biológico de plagas que ejercen, y la polinización de cultivos y ecosistemas.

¿Son peligrosas las abejas y avispas solitarias en mi jardín?

Por supuesto que no. Las abejas que visitan nuestro jardín son las que llamamos abeja angelita (no tiene aguijón) y avispas solitarias, no son agresivas como las obreras de las colmenas o avisperos (sociales). Esto se debe a que mientras las abejas y avispas sociales cuentan con una hembra fértil bien protegida y muchas obreras sustituibles (hembras estériles cuya función es trabajar y defender el nido), las solitarias son independientes y cada hembra debe cuidar de su prole.