La basura que no es basura

Acuavenida del Río Otún
04/03/2019
De esta manera se puede pagar menos en el recibo de aseo y aumentar los niveles de reciclaje
26/03/2019
Horacio de Beláustegui, director de la Fundación Biosfera. (La Plata Argentina)
https://www.linkedin.com/in/horacio-de-beláustegui-baa21719  
https://www.biosfera.org/
 

Hoy en día se generan cientos de toneladas de residuos sólidos urbanos (RSU) en nuestra ciudad que provocan serios trastornos de contaminación en nuestros recursos naturales: el suelo, el aire, el agua  y la  biodiversidad. Al mismo  tiempo, generan problemas en la salud de nuestra población. Este grave problema  se produce porque no  somos capaces de crear los caminos certeros para que estos residuos entren en la vía de reciclaje de la producción.

Año tras año tenemos el mismo problema, nos tropezamos con la misma piedra. La basura es materia prima y energía, que muchas veces está en estado puro en comparación con su riqueza al momento de extraerla de la tierra. Esto ocurre porque no hay políticas de Estado certeras y que se prolonguen en el tiempo, de tal manera de ir creando  conocimiento  en la comunidad para saber cómo manejarse, sobre todo evitando generar residuos y así evitar el derroche de dinero privado y estatal.

Es bien sabido  que los Municipios gastan más de un cuarto  de su presupuesto  en gestión de residuos y sin embargo  volvemos a tener los mismos problemas año  tras año. Hoy, la teoría ampliamente desarrollada  en el hemisferio  norte de la Economía Circular nos explica y ejemplifica perfectamente el derroche económico y ambiental que genera este comportamiento. Si bien la mayor responsabilidad la tiene el Estado, también es responsabilidad de cada uno de los ciudadanos. Ahora  bien, todos los ciudadanos no  tienen obligación de saber sobre buenas prácticas ambientales a  implementar. Eso  sí es obligación del gobierno  rector, que debe integrarse con la ciudadanía para crear sinergismo en sus acciones y en sus políticas de Estado. También es de observar algo curioso: salvo en las carreras específicas ambientales, no se imparte conocimiento  sobre el cuidado  ambiental desde su articulación con cada disciplina de la enseñanza en la academia. Otra observación a resaltar es la falta de acciones concretas en temas ambientales en las propuestas y promesas a desarrollar por los candidatos en las elecciones, más allá de que después las cumplan.

Hasta cuándo vamos a continuar con esta política en gestión de residuos, que año a año genera riesgos ambientales y en la salud que perfectamente se pueden evitar. Por otro lado, provoca un enorme derroche económico.

Estamos a tiempo  de tener una  política ambiental de gestión de residuos ejemplar en nuestra provincia y el país; tenemos una ordenanza aprobada por unanimidad que fuera discutida con un ejemplar trabajo  democrático  que no  está siendo  considerada. Muchas ciudades están mirando qué está haciendo la capital de la provincia como modelo a seguir. Todavía estamos a tiempo.

Horacio de Beláustegui